Discurso de Directora Carolina Murphy en acto de Herrera

 

Buenos días para todos.

Presidente Lacalle, representantes nacionales, actual Secretaria y futura Presidenta del Partido Nacional, novel presidenta del Centro Josefa Oribe a quien aprovechamos a felicitar, compañeros todos quienes estamos hoy aquí. A pesar de lo que creíamos, por suerte, el tiempo nos acompaña y eso hace posible que hoy estemos todos aquí presentes. Y estamos aquí porque hoy se cumplen 59 años del día en que una de las figuras más importantes del Partido Nacional, pero también del país y de la América Latina del siglo XX pasó a la inmortalidad.

Hoy conmemoramos su fallecimiento, su pérdida física, pero sus ideas son las que hoy nos convocan y nos invitan a seguir construyendo el Uruguay que necesitamos.

Herrera fue un gran caudillo, pero también fue un profundo pensador. Yo quiero reflexionar sobre algunos pensamientos de Herrera que son sin duda los que nos guían a nosotros, los que nos hacen sentirnos parte y artífices de lo que el Uruguay necesita, lo que nos hace sentirnos incluidos en este movimiento,  y a algunos, que aún sin decirse, por dentro llevan, aunque no lo reconozcan, algo de herreristas.

Herrera le atribuyó una especial importancia a la historia de la nación, decía que “una buena política debía basarse en la verdad histórica”, porque “no hay hoja ni flor que no deba su esplendor a la sabia que traen las raíces desde lo más profundo de la tierra”. Porque aunque algunos digan lo contrario, el Uruguay no empezó en el 2005, el Uruguay empezó mucho antes y hay mucho de esa rica historia, de eso que nos ha transformado en esta nación, en esta colectividad, en esta unión de sentimientos y de ideas, que volver a buscar;  no en vano la gente dice que hay valores perdidos que recuperar.

Su profundo sentir colectivo lo hizo trascender las barreras partidarias, nos enseñó que “la patria está por encima de todos y de todo”; fue insobornable, porque consideraba que no hay interés superior al de la República.

Ese Herrera que Carlos María Velázquez definía como “liberal sereno, pero nacionalista crudo”. Ese nacionalismo que lo llevó a definir al buen uruguayo como aquel que trabajara en pro de los principios, en pro del interés nacional. “Somos orientales: hombres de patria, no de cualquiera ni de todas, si no de la propia”. Es entonces que ese nacionalismo también impactó en su visión sobre la política internacional, la que llevó adelante con principios de no intervencionismo, de neutralidad, de unidad nacional, de discreción, pero también creyendo en el esfuerzo propio: nadie, nadie, le otorguemos lo que le otorguemos, hará por nosotros más que nosotros mismos; y sobre todo creyendo en la defensa del interés nacional, nada, ningún acuerdo, ningún tratado, nada es bueno si no es beneficioso para nosotros mismos. Herrera hubiese sido incapaz de concederle una serie de atribuciones a una multinacional a cambio de un “tal vez”, como incapaz de dejar de lado o dejar pasar acuerdos que resulten beneficiosos al país por concederle caprichos obsoletos a su fuerza política.

Herrera fue realista, empírico, “el gran catedrático es la experiencia”, decía. Claro que lo es, claro que es lo que nos enseña, y es lo que nos enseña a adaptarnos en el momento que vivimos. Vio desde siempre la necesidad de adaptar las ideas a las circunstancias, decía que “nada le envidiaba al árbol seco o al agua estancada porque carecían de vitalidad”, esa vitalidad que produce el cambio, que produce la capacidad de adaptar las propuestas, las acciones, a las circunstancias, que no son otra cosa que la realidad y la necesidad de nuestros compatriotas.

Cambio, pero “cambio sin perder ni la esencia, ni la conciencia”, que es muy importante no dejarlas por el camino. Pero ¿cambio sin perder la esencia, no?. Hay otros que son capaces de cambiar y vaya si serán capaces de cambiar, que hace algunos años atrás formaban parte, acompañaban, incitaban manifestaciones que en aquel momento creían sumamente legítimas. Pero hoy cuando les toca estar del otro lado del mostrador, y cuando se encuentran con una realidad que les es adversa, el cambio lo que implica es al Presidente de la República en una vereda gritándole a la gente “nos vemos en las urnas”, como si no hubiese soluciones, como si no hubiese propuestas, como si no hubiese ahí reclamos legítimos; o lo que es peor, son capaces de publicar los datos de quien reclama como si de esa manera pudiesen quitarle veracidad, legitimidad a lo que se reclama, como si no fuese una verdadera necesidad.

Herrera fue un gran estadista, gobernar es decidir, con lo que eso significa. Gobernar es prever, “ir andando con el pie en el suelo, pero sin dejar de tener los ojos y el pensamiento en lo que vendrá”, tener una visión global y tener un rumbo cierto. Vaya si será importante tener un rumbo cierto, que hoy todos somos víctimas de la falta de rumbo de un gobierno que lleva casi 15 años sin saber para donde va, para donde nos lleva a los uruguayos. Esa falta de rumbo que tienen nuestros gobernantes verdaderamente en un mundo paralelo,  porque mientras hoy los uruguayos padecemos, nos aqueja la inseguridad que todos los días se cobra más y más víctimas, a ellos les preocupa abrazarse de un corrupto extranjero que no titubeó en poner a sus propios seguidores de escudo, que no titubeó en ampliar la grieta que divide a la sociedad en buenos y malos y de la que nada productivo saldrá.

¿Qué podemos entonces esperar de quienes nos gobiernan?. ¿Qué es lo que podemos esperar?. ¿ Que se ocupen ?. Seguramente cuando llegue el momento de enfrentarse a una política de seguridad que no ha dado respuestas ni eficaces, ni eficientes, vuelvan a levantar sus manos enyesadas para respaldar a un ministro cuyo desprecio por la fuerza que debería dirigir y falta de autoridad, han hecho que estemos hoy donde estamos. Son los mismos que rápidamente son capaces de invertir la carga de la culpa, culpando a la sociedad de lo que nos pasa. Son muy rápidos para explicar que aquí no hay una crisis de seguridad pública, hay una sociedad más violenta, como si no fuesen parte de esa sociedad, como si integrasen una élite superior que la mira desde arriba, como si no la gobernaran desde hace años; y por sobre todas las cosas, como si no tuviesen ninguna responsabilidad en lo que pasa. Gobernar es dirigir, gobernar es hacerse cargo, es hacerse responsable!!! De nada sirve ir a las urnas y pedir el voto si uno después no es capaz de hacerse cargo de lo que va a suceder y de lo que sus acciones generan. Los gobernantes están obligados a generar acciones reales, en tiempo real, para los problemas que nos aquejan.

Yo no quiero extenderme mucho más, quiero agradecer el honor que el Directorio me ha conferido en el día de hoy, para hacer uso de la palabra en su representación, y quiero decirles que nos vayamos hoy todos de aquí, tranquilos, orgullosos, de levantar las banderas del ideal herrerista, porque son esas, sin duda, las que nos permitirán darle al Uruguay lo que el Uruguay necesita. Seguramente hoy muchos uruguayos no lo sepan porque en los últimos años los libros de historia no le han hecho justicia, pero seguramente hoy están compartiendo el sentir herrerista, que la patria está por encima de todos y de todo, que el fin último del gobernante debe ser buscar la felicidad de todos y cada uno de los uruguayos y eso se hace diseñando políticas eficaces de educación, de salud, de trabajo, de vivienda, pero sobre todo de seguridad, que en definitiva defiende el primero de nuestros derechos, que es el de la vida.

Trabajemos entonces para disipar la tormenta, porque “cuando pase la tempestad, cuando la aclare la niebla de las confusiones y las incertidumbres, nos hallará como el árbol, en el lomo de la cuchilla, firmes en nuestro pasado y mucho más seguros en nuestro porvenir”.

Viva Herrera!!

Viva el Partido Nacional!!

 

 

“El Partido Nacional tiene el gran desafío de no seguir corriendo de atrás a la realidad”, opinó la próxima presidenta del directorio blanco

 

Entrevista de Federico Castillo
Un cuadro inmenso con la figura de Gumersindo Saravia arriba de un caballo. Un busto de Leandro Gómez, una pequeña escultura de Luis Alberto de Herrera. Un retrato de Wilson Ferreira, otro de Aparicio Saravia. Una gran pintura, señorial, con marcos dorados, en la que se ve a Manuel Oribe. Y en el medio de tanto caudillo de bronce, sentada en esta sala de la sede del Partido Nacional, Beatriz Argimón. La dirigente blanca será la primera mujer en los 181 años del partido en presidir su directorio. Y aseguró que lo hará con una impronta que buscará “modernizar” a una colectividad que —admitió— tuvo que pasar por un “proceso muy fuerte” para permitir la presencia femenina al frente. “Cuando una mujer llega a cargos de estas características siempre hay una dirigencia masculina con cabeza abierta que acompañe”, sostuvo.

En entrevista con Búsqueda, Argimón dijo que el cargo que asumirá el próximo lunes 16 será funcional al diálogo que se debe tener con el resto de los partidos políticos ante una “oportunidad histórica” de llegar al gobierno, que ve asomando en el horizonte. Y opinó que pese a que le “encantaría” que una mujer integre la fórmula presidencial, no cree que es algo que se deba imponer. “Soy muy respetuosa de las negociaciones después de una interna”.

—¿Por qué demoró tanto el Partido Nacional en tener una mujer al frente de su directorio?

—Aprendí en el tema del acceso de las mujeres al poder político que cada partido tiene sus tiempos. Y esto se da después de un proceso interno muy fuerte que tuvimos. Acá hicimos un proceso, la dirigencia, pero también las propias mujeres. Un partido que arranca tan igualitario, que se define como el defensor de las leyes, siempre tuvo a las mujeres en su estructura. Sin embargo, no se las veía como actores políticos. Pero ese es un proceso que también la mujer fue llevando. La mujer tuvo que aprender a posicionarse como actor político, que tiene su plataforma su estrategia, que tiene que negociar. Y nosotras no estábamos habituadas a eso. Entonces, hay un mojón muy fuerte que es la primera ley de cuotas. Yo estaba convencida de que si bien electoralmente de pronto no veíamos los resultados que queremos, iba a obligar a la estructura a mirarse. Y a las mujeres a posicionarse. Y ahí arrancó un proceso muy interesante. Bien distinto al de los otros partidos políticos.

—¿Por qué?

—Porque otrora el Partido Colorado había hecho cuestión con el tema de las mujeres por un tema coyuntural, porque el Frente Amplio tenía dentro de la coalición partidos con cuotas y entonces el debate fue más continuo. En cambio, acá fue bien diferente. Se dio un fenómeno que es que las mujeres empiezan a reivindicar también el pasado. Si vos venías el año pasado a la sala del Directorio del Partido Nacional, no había una sola mujer entre los cuadros. Hasta que las mujeres pidieron que sea Josefa Oribe, que fue una mujer de armas tomar, emblemática, y que las propias mujeres salimos a reivindicar. Las que resistieron con Leandro Gómez en Paysandú, las lanceras de Aparicio Saravia. Hay investigadores que nos acercan nombres de algunas que se conocieron. Por eso digo, fue un proceso que nos implicó conocer nuestra propia historia desde el punto de vista femenino…

—Pero tuvieron que buscar, no era algo que emergiera naturalmente. Hubo que rastrear, hurgar sobre la importancia de la mujer en el Partido Nacional.

—Sin lugar a dudas. Pero por eso lo lindo del proceso. Y hoy por hoy lo disfrutamos todos. Nuestros compañeros reconocen a Josefa Oribe, hay libros que hablan de la resistencia de Paysandú. Hay historiadoras como María Julia Burgueño que se están especializando en el tema de las mujeres y el Partido Nacional. Por eso digo que fue un proceso bien distinto y doy gracias de poder haber sido parte.

—Recién mencionó lo de la ley de cuotas como un mojón. Justo en el Partido Nacional no se cumplió.

—No, la ley se cumplió.

—Graciela Bianchi salió electa senadora y, sin embargo, Álvaro Delgado ocupó su lugar.

—Esto lo digo siempre: yo vi a la ley de cuotas como una herramienta movilizadora. Fui una de las firmantes de la ley de cuotas y era una ley con suplencias del mismo sexo. Después eso varió. La ley de cuotas se tiene que cumplir, y, de hecho, se cumple. Graciela hizo una opción. Que también la hacen los hombres. A mí eso no me pareció tan importante. Lo que sí me parecía importante era lo que iba a implicar esto en la interna del partido. La ley implicó que nosotras cambiáramos. Y después, siguiendo procesos latinoamericanos y aun europeos, cuando una mujer llega a cargos de estas características siempre hay una dirigencia masculina con cabeza abierta que acompañe.

"Pienso profundizar y acelerar ciertas líneas de trabajo que vienen de la anterior gestión, que tienen que ver con la comunicación y con un proceso de modernización del partido. Vamos a tener un formato de televisión vía Facebook"
—¿En este caso a quién individualiza?

—Sin lugar a dudas a Luis Lacalle Pou, que es quien me propone. Y me consta el apoyo de Jorge Larrañaga, porque me lo hizo saber, y porque con él trabajé el tema de la ley de cuotas. Esto es fruto de trabajo compartido. Y esto lo puedo decir ahora en perspectiva histórica. Porque en su momento… yo no entendía cómo no veían un proceso que yo sentía tan vivo. Por eso digo, fue un aprendizaje superinteresante y que se da cuando hay liderazgos masculinos con cabezas abiertas y diferentes.

—Ahí asume que este es un partido que tradicionalmente ha sido… no sé si utilizar la expresión machista o conservador.

— … No, ¿sabes lo que es? Es un partido con una estructura muy sólida. Por eso vivimos 181 años. Dentro de ese marco de estructuras tan sólidas, hay nuevos protagonismos que no responden a lo que era la lógica de otros tiempos. No te olvides que antes la mujer no actuaba en política en cuanto candidata. Me recibí de escribana el 28 de julio de 1989. Cuando llego a casa mis padres estaban esperando que la nena llegara, les digo que además de recibirme, en noviembre iba a ser candidata a edila. Las caras de mis padres fueron como que dijeran: “¿Pero qué te pasa? Se acaba de recibir y parece que su cabeza está focalizada en otra cosa”. No era como ahora, que si una hija le dice al padre que va a ser política está todo bien. Ahora como madre me doy cuenta de las caras de mis padres.

—¿Cuál va a ser la impronta que le dará al directorio?

—Pienso profundizar y acelerar ciertas líneas de trabajo que vienen de la anterior gestión, que tienen que ver con la comunicación y con un proceso de modernización del partido. Vamos a tener un formato de televisión vía Facebook.

—¿Para qué tipo de eventos?

—Para programas de debate y de información. Si bien estamos convencidos de que no va a haber nunca en política una militancia mejor que el mirar a la gente, estamos dispuestos a optimizar todas las herramientas de comunicación que se puedan utilizar. También con una presencia muy fuerte del partido a nivel social, un involucramiento social, mostrando realmente lo que nos interesa. Nunca logramos comunicarlo bien, pero acá, desde el Centro de Estudios, se generan cuadros. Estamos preparando cuadros para gobernar. No va a haber mucho tiempo para implementar medidas que las nuevas generaciones tienen que tener en marcha en el próximo gobierno si queremos estar a la altura de los tiempos que corren. Antes había mucho tiempo para tomar decisiones, hoy por hoy, entre que nos parece que cambios que tenían que haberse dado no se dieron acorde a los tiempos, y el que siglo XXI viene con cambios cada vez más rápidos, nos parece que los nuevos cuadros políticos tienen que adaptarse a lo que va a ser realmente poner a Uruguay en el siglo XXI. Desde una respuesta a un contexto internacional diferente, todo tiene que ser más rápido. Y no solo en el relacionamiento interno. Tenemos que mostrarle a la ciudadanía lo que es el Partido Nacional del siglo XXI.

—¿Qué importancia cree que le dan los propios líderes partidarios al directorio?

—Obviamente cuando recién arrancó este directorio, todo el mundo decía que sin la presencia de los líderes va a ser un directorio con problemas, con poco peso, simplemente para cumplir con la carta orgánica. Y sin embargo, yo que tuve la suerte de estar en un directorio con líderes fuertes y después pasar a este, se dio un proceso que no sé si visualizó muy bien y es que hubo una conjunción generacional muy interesante. Todos habíamos militado juntos. Es la generación que militó a la salida de la dictadura. Se nos hizo muy fácil trabajar juntos. Aprendimos a militar en la clandestinidad, fuimos a una elección con nuestra líder natural preso, fuimos gobierno, perdimos elecciones. Todo lo hicimos juntos. Y eso permitió una interacción muy fuerte con los más jóvenes. Los tiempos corren, los procesos son más rápidos. Y es un momento muy fermental en la vida del partido. Es un desafío, es muy estimulante, y de mucha responsabilidad.

—¿Cómo va a operar la cuestión de género en este partido bajo la presidencia de una mujer? En su momento hubo alguna polémica cuando se colocó en la sede una balconera con los colores de la diversidad sexual, y hace poco se aprobó un planteo para colocar un lazo amarillo que celebra el Día del Niño por Nacer, en contra del aborto.

—Yo apoyé ese planteo de Carlos Iafigliola. En la última convención hubo una propuesta para adherir a todos los días internacionales que convocaran a la sociedad. Lo que hace el directorio es cumplir con lo que aprobó la convención, entonces a mi me pareció bien el planteo de Iafigliola. Acá dentro lo fundamental es la libertad, acá tenemos que respetar al que piensa distinto. No hubiéramos podido perdurar 181 años con pocas veces en el ejercicio del gobierno si ese no fuera nuestro estilo. Es un ejercicio permanente. Creo que tener una mujer a la cabeza del partido cambia. Cambia desde visualmente, que no es menor, hasta la forma de interactuar con nuestros líderes y con los de otros partidos. Me siento cómoda hablando y discutiendo con mis compañeros y con otros de la oposición. El momento histórico que estamos viviendo requiere de mucho diálogo.

—¿O sea que cree que una mujer al frente del directorio va a ser un activo a la hora de dialogar con el resto de la oposición?

—Siento que nuestro rol articulador cumple en estos tiempos un papel importante: de mucha unidad en la interna y de mucho diálogo con otras fuerzas políticas.

—Hubo un planteo del intendente de Cerro Largo, Sergio Botana, de crear una especie de estructura paralela al directorio para que se ocupe de cuestiones electorales. ¿Está de acuerdo?

—Más que estar por fuera del directorio, la idea es que el directorio quede suelto de esta parte. Lo comparto, creo que hay que debatirlo con el resto de los sectores. Pero me parece muy bien todo esto que está pasando en la interna.

—¿Qué en concreto?

—Que además de los sectores de Lacalle Pou y Larrañaga esté por formarse un grupo que va a tener su expresión electoral. El Partido Nacional tiene que tener opciones. El blanco crece de esas opciones.

—¿Está a favor de que haya elecciones internas?

—El que es blanco concibe a las internas como muy pasionales, y esto estimula, hace que se milite. Lo que sí es que se tiene que dar en un marco de intercambio fraterno. Pero la competencia siempre es buena. Y esta interna pinta ser diferente, con mucha militancia, pero con perspectivas de ser gobierno. Va a estar muy presente este tema. Hay diferencias y las va a seguir habiendo, pero se tiene claro que en esta oportunidad el partido está preparado para ser gobierno.

"Esta interna pinta ser diferente, con mucha militancia, pero con perspectivas de ser gobierno. Va a estar muy presente este tema"
—¿Cree que tiene que haber una mujer en la fórmula presidencial sí o sí?

—Cuando venís de una interna, hay una negociación. Y puede ser una mujer o un hombre. A mí me encantaría que hubiera una mujer, imaginate. Pero yo en eso…

—No es partidaria de que sea una imposición.

—Me encantaría que hubiera una mujer, pero también soy muy respetuosa de las negociaciones después de una interna. Creo que eso da credibilidad a una interna. Sí me parece que en esta elección va a haber muchas compañeras —es el caso de Verónica Alonso, de Adriana Peña y muchas más— que van a tener su propia estrategia.

—Un tema que va a heredar es todo lo relacionado con la ética de los dirigentes políticos, que desde lo del intendente de Soriano, Agustín Bascou, hasta los exdirectores blancos del Banco República, ha sido una cuestión permanente arriba de la mesa.

—Son momentos de cambios. Y los cuadros partidarios tienen que tener el tema de la ética acorde a las exigencias de los nuevos tiempos. Vamos a tener un debate sobre la ética en el Uruguay del siglo XXI. Los parámetros éticos van cambiando. Y el cuadro político tiene que estar formado en esa ética. Vamos a preparar jornadas de trabajo interno sobre este tema. Nos parece indispensable. Hoy hay una sociedad que reclama otros parámetros éticos. Es un debate bien interesante que los políticos tenemos que dar, muy especialmente para quienes en el futuro accedan a lugares de decisión. Son otros tiempos, hay otros requerimientos. Y si querés hacer política, tenés que estar a la altura de lo que la gente está exigiendo. Lo que no quiero que el debate ético limite los otros debates. Tengo una obsesión con el tema de que las nuevas generaciones tengan un país funcionando de los nuevos tiempos, y no vivir mirando para atrás. Estoy muy apurada en mirar para adelante. Los debates tienen que ser profundos, pero mucho más acelerados. Hace unos años las familias seguían pensando en las opciones de trabajo tradicionales para sus hijos. Cuando mi hija le dijo a mi madre que iba a ser directora de arte en películas, mi madre me miró y me dijo: “La vas a mantener toda tu vida”. Mi hija no ha parado de trabajar. Acá y afuera. Y el sistema todavía está en debate. Por suerte tenés una generación que sabe que puede trabajar para el mundo. Y cuando van a pedir ayuda crediticia para comprar un software los miran y les dicen que para eso no. Ahí vos ves que la realidad va más allá. Cuando ves que los jóvenes empiezan a interactuar con otros mercados, sin ayuda alguna. La gente joven va por ese lado y nosotros estamos evaluando… el sistema educativo de no sé qué y estamos discutiendo si tienen que repetir o no. Siento que el Partido Nacional tiene el gran desafío de no seguir corriendo de atrás a la realidad. Siento que en todo estamos corriendo de atrás. Y ese es parte de mi acelere.

COMUNICADO DE PRENSA Próximo Lunes 16 de Abril a la 10.30 hs. Elección de nueva Presidencia del Partido Nacional

COMUNICADO DE PRENSA

 

El próximo Lunes 16 de Abril, en la Sesión ordinaria del Directorio del Partido Nacional, y en virtud de la renuncia del Sen. Luis A. Heber,  se llevará a cabo el cambio de Presidente del Cuerpo, procediéndose a la elección de quien asumirá dicha responsabilidad.

 

El nombre que se propone para ocupar dicho cargo es el de la actual Secretaria del Cuerpo, Esc. Beatriz Argimón.

 
 
 

Susana Pecoy es la nueva Presidenta del Centro de Estudio y Formación Josefa Oribe

 

En la casa del Partido se realizaron las elecciónes del Centro Josefa Oribe, Comisión asesora del Directorio del Partido Nacional en cuestiones de género.

La impronta de Josefa Oribe es inspiración en el espacio de mujeres del Partido.

Susana Pecoy es la nueva Presidenta del Centro.

Ella es:

 

Elecciones en el Centro Josefa Oribe

 

   

 

 

 

La Exposición Fotográfica "En la huella de Wilson" estará hasta el 6 de abril

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La Exposición Fotográfica "En la huella de Wilson" estará hasta el 6 de abril en el Salón de los Pasos Perdidos. Invito a que la visiten con sus hijos, con sus nietos, que pasen la posta del sentimiento de un hombre q fue un gran blanco, pero sobre todo, fue un hombre de estado.

 

 
 
 

Alianza Nacional analiza proponer leyes mediante iniciativa popular

 

FIRMAS. Larrañaga quiere promover proyectos sobre seguridad con respaldo popular expresoImagen relacionada

Argimón. Entrevista con Crónicas

 

EN PANINI'S

Beatriz Argimón, secretaria del Directorio del Partido Nacional


Empezó la militancia en el Partido Nacional (PN) con 17 años, y tras una vasta trayectoria en la vida política que incluye cargos en el Estado y el Parlamento, está a punto de asumir la Presidencia del partido. El evento está pactado para el 16 de abril, y ella aspira a poder lograr los equilibrios internos que una responsabilidad de ese tipo demanda. En una larga charla con CRÓNICAS, Beatriz Argimón reconoció que al PN le falta trabajar en el real acceso al poder de las mujeres, y contó que en 2019 se imagina integrando el equipo de un presidente blanco.


 El menú  En la cava de Panini’s, la senadora suplente del líder blanco Luis Lacalle Pou, degustó corvina con puré rústico y vegetales baby salteados, que acompañó con Coca Cola light. A la hora del postre, eligió helado de dulce de leche y chocolate.


Por Magdalena Raffo | @MaleRaffo

-¿Hay un cambio de paradigma en nuestro país con respecto al rol que tiene la mujer en la sociedad?

-Yo creo que estamos pasando por un momento donde las mujeres empezaron a tomar conciencia de que tienen que asumir el ejercicio auténtico de sus derechos de forma notoria y, donde hay una traba, pelear para que se destrabe. Hoy hay mujeres que se animan a denunciar episodios de violencia; a veces impresiona que sean mujeres grandes que hace muchos años que son víctimas, pero están sintiendo el apoyo y la contención de la sociedad. Igualmente, me gustaría que hubiera un sistema que inmediatamente se pusiera en marcha cuando hay una denuncia de violencia doméstica.

-¿Está fallando el sistema actual?

 

-Hay cosas para ajustar. Primero, yo no comparto que no se puedan comprar más tobilleras electrónicas –ese fue uno de los reclamos que hicimos las mujeres del PN el pasado 8 de marzo- porque es una responsabilidad del Estado trabajar para que una vez que se verifique una situación de violencia, la mujer esté respaldada. Los operadores en el tema dicen que es una medida eficaz, entonces no se entiende cómo con los indicadores que tenemos, no es una de las prioridades del Ministerio del Interior.

-¿Cómo vivió el 8 de marzo? ¿Qué representa para una mujer política de tan larga trayectoria, que una marcha contra la desigualdad de género haya tenido tanto apoyo?

-Forma parte de ese proceso que se empezó hace mucho tiempo; yo lo viví todo. Yo me acerqué a la militancia por las mujeres y por los niños, que siguen siendo algunas de mis principales preocupaciones. Lo que pasa hoy es el resultado de un trabajo sostenido, que pasa primero por las organizaciones de la sociedad, y después por el acceso de las mujeres a cargos de decisión en todos los ámbitos –político, judicial, entre otros-. Los últimos 8 de marzo fueron el resultado de haber podido hacer visibles problemas que no tienen que ver con las mujeres solas, sino con la sociedad misma.

-Trascendió bastante el episodio de las bombas de pintura que un pequeño grupo de feministas lanzó durante la marcha hacia la Iglesia del Cordón, y que luego la Coordinadora de Feminismos del Uruguay catalogó como una forma “válida” de expresión. ¿Qué piensa al respecto?

-Yo no concibo esa forma de manifestarse, para mí es violento. Lo digo como católica, pero también por el atentado contra el Banco República. La manera de expresarse no puede ser la violencia cuando yo estoy denunciando una sociedad violenta. Repudio que la forma de llevar adelante la solicitud del auténtico ejercicio de derechos conlleve la violencia, en la marcha del 8 de marzo y en cualquier instancia.

argimon2-¿No cree que este hecho en particular tuvo demasiada repercusión?

-Precisamente, tuvo la repercusión que tuvo porque en esencia la marcha era otra cosa, pero estas expresiones enturbiaron el sentir de toda esa masa impresionante de mujeres y hombres que se manifestaron.

¿El PN le ha dado suficiente lugar a la mujer?

-Hay dos niveles de respuesta. Uno, lo que tiene que ver con la militancia. Las mujeres en el PN construimos a la par de los varones nuestra colectividad política histórica, por eso reivindicamos la figura de Josefa Oribe –la hermana de Manuel Oribe-. Era una mujer de lucha, emblemática, de una fuerza en la defensa de sus convicciones muy fuerte. Al partido, que reivindica mucho su historia, le pasó lo que le pasa a la historia contada en general, donde los protagonismos femeninos en realidad no aparecen.

¿Qué sucedió en los últimos tiempos? Yo reivindico mucho el rol del Centro Josefa Oribe, que ya tiene 11 años, y que desde su formación destacó el protagonismo de las mujeres, de las gauchas, de las lanceras, de las que formaban parte de todos los círculos sociales y que militaron por el partido. Eso se consiguió y fue lo que en definitiva hizo que hubiera un avance.

-¿Y el otro nivel?

-El otro tema… Cuando el PN empezó a medir el acceso real de las mujeres al ejercicio del poder, estadísticamente, no tenía indicadores que implicaran una cierta dinámica natural en el tema de candidaturas –a todo nivel; desde edilas hasta precandidatas a la Presidencia-. Ahí fue, precisamente, cuando se planteó en la interna del partido que había que considerar este tema.

-¿En qué momento?

-A partir del 2000 empezaron a darse señales. En realidad, ya cuando se instaló el primer Directorio, Wilson Ferreira Aldunate creó la Comisión de Condición de la Mujer, es decir, Wilson ya interpretó la señal que las mujeres estaban dando, y con el tiempo el partido tuvo que empezar a dar otras respuestas y profundizar la democracia interna.

-¿Tiene que haber paridad en el PN?

-Aprendí, después de tantos años, que las colectividades políticas para todos los temas tienen tiempos distintos. A mí me parece que estos son tiempos donde el partido, sabedor de que tiene que avanzar en el tema, está pendiente de esto. No creo que sean los tiempos de la paridad.

“No creo que sean los tiempos de la paridad para el Partido Nacional, y va a ser un tema difícil para la realidad política en general”.

-¿Para el PN?

-Para el PN, y te diría que va a ser un tema difícil para la realidad política en general.

-El Frente Amplio, por ejemplo, definió la paridad de género en sus listas para las próximas elecciones.

-Sí, el tema es la reglamentación de todo eso. Yo soy muy cautelosa.

-Pero ¿cree que el PN debería…?

-No. Hoy no son los tiempos y a mí siempre me gusta pensar en los tiempos que vivo y planificar, porque forma parte de mi responsabilidad. Hoy el partido está en un momento importante de definición, de hacer visibles a esas mujeres que optan por ser mujeres políticas –que no es lo mismo que ser militantes-. Nosotros hicimos autocrítica desde ese punto de vista, es decir, en qué medida las mujeres del partido salíamos a negociar nuestros espacios en el momento de la confección de listas y luego de la elección, y eso nos fortaleció.

-¿Sería positivo pensar en la paridad a futuro?

-Me parece que lo más determinante, por lo menos en el PN, es el fortalecimiento de las candidaturas femeninas; yo creo que ese es el próximo paso que el PN va a transitar.

-¿Qué opina de que Graciela Bianchi haya integrado la lista al Senado por la Ley de Cuotas y que después renunciara –y asumiera en Diputados- para que quedara Álvaro Delgado como senador?

-En realidad la Ley de Cuotas se respetó. Por conocer el sistema electoral y haber adherido a otro tipo de proyecto –porque yo adherí a un proyecto donde el titular y la línea de suplentes tenían que ser mujeres-, había cosas que ya se sabía que iban a pasar, pero que formaban parte de las reglas de juego. Al no haber ilegalidad…

argimon3-¿No fue un tanto tramposo eso?

-Yo no lo vi como tramposo, lo vi como parte de las reglas de juego, que ese es el otro tema: las mujeres tenemos que conocer el sistema electoral y plantarnos con las reglas que el mismo establece, así que por eso yo lo viví como un episodio más.

-Bianchi fue muy criticada en su momento.

-Sí. En realidad no tiene que ver con Graciela, ella hizo uso de una opción que hacen los varones también. Me parece que tiene que ver mucho más con una plataforma personal, una capacidad de negociación, que es lo que por lo menos en este partido tiene que darse.

-Pero con la cuota femenina se buscaba el acceso de más mujeres a la política, y en ese caso se utilizó un lugar que, en definitiva, terminó siendo para un hombre.

-¿Qué buscamos con la Ley de Cuotas en ese momento? Que las estructuras dijeran: “Hay que proyectar figuras femeninas para que en el imaginario de quien elige, se las vea como mujeres políticas”. Por eso para mí era tan importante la ley, mucho más que por los resultados efectivos –que con el marco electoral sabíamos cómo iba a ser-, por cómo iba a repercutir en las internas de los partidos. Eso implicaba que los dirigentes tuvieran que tener en cuenta protagonismos y candidaturas femeninas, pero a su vez, a las mujeres, nos hacía primero preguntarnos si queríamos ser actores políticos, y segundo, entender que para eso teníamos que saber negociar, pelear en una interna, entonces fue muy importante ese proceso.

-El 16 de abril asume como presidenta del PN. ¿Qué significado tiene para usted este logro, sobre todo teniendo en cuenta que se trata de un partido fundacional, donde si bien recién destacaba ese protagonismo que han tenido históricamente las mujeres en la militancia, en el acceso al ejercicio del poder todavía falta?

-Es un honor. Siguiendo la vida de las mujeres políticas que iban accediendo a distintos cargos, siempre veía la decisión política de un líder de proyectar fuertemente figuras femeninas en lugares donde era importante que se visualizaran. Desde Hillary Clinton hasta Michelle Bachelet, siempre el líder de un sector o de un partido proyectó las candidaturas.

Entonces, esto tiene que ver mucho con mi militancia permanente, pero también con un líder de sector que se juega, por lo tanto no se podría dar si no fuera por la decisión política de Luis Lacalle Pou. Él conoce mi forma de trabajo, hemos coincidido muchísimas veces, algunas hemos discrepado, pero nos tenemos un cariño especial porque nos tocaron instancias de abrirnos espacios en las que tuvimos que estar muy juntos.

“El Partido Nacional destaca el protagonismo de las mujeres, pero falta trabajar en el real acceso al poder”.

-¿Considera que puede hacer una gestión equilibrada al frente del partido? Luis Alberto Heber, cumpliendo ese rol, fue acusado por dirigentes de Alianza de favorecer al sector de Lacalle Pou y no lograr los equilibrios necesarios. Además, su conducción fue puesta en duda cuando se discutió la sanción al intendente de Soriano, Agustín Bascou.

-En realidad es muy difícil lograr unanimidades en un partido tan grande y donde tenemos una forma muy pasional de vivir la vida interna. Yo voy a seguir la línea de trabajo modernizadora de Heber y voy a profundizar en la comunicación interna. Yo no tengo problema de pensar en clave de partido, de hecho, Luis me dijo: “Yo sé que vos vas a equilibrar en base a tu buen relacionamiento con todos los sectores”, así que con esa carta de confianza fue que acepté.

-Sobre el tema de Bascou, la última decisión del Directorio del PN fue ratificar el apercibimiento, porque no tenía la mayoría necesaria para suspenderlo, que era lo que algunos directores buscaban. ¿El partido tendría que haber actuado con más dureza?

-Estos casos son muy excepcionales. A mí me parece que está bueno plantearnos en la interna debates de cómo debe ser una ética del siglo XXI, pero eso no puede distraernos de temas que son realmente muy importantes que tenemos que encarar. El PN tiene a la Comisión de Ética como una de sus comisiones permanentes, o sea, tiene quién se ocupe de eso.

-¿Ya está laudado el tema en el partido?

-Yo creo que sí.

-Desde afuera se vio como una lucha interna: el sector de Jorge Larrañaga defendiendo a Bascou, y el de Lacalle Pou, todo lo contrario.

-Es probable que se haya visto así, pero no fue lo que pasó adentro. Había argumentos de distinta índole, porque el tema ético no tiene que ver con la ética personal, sino con la ética media que está exigiendo la sociedad.

-“Algunos no están calibrando la importancia del tema, porque estas cosas son dañinas en la medida en que prosperan, en que no se cortan de raíz”, opinó en entrevista con CRÓNICAS el politólogo Daniel Buquet, consultado sobre este caso.

-Son temas excepcionalísimos. Creo que sí va a incidir en cómo los candidatos se plantan frente a lo que es la ética media que la gente les va a exigir a sus dirigentes.

-¿Qué aspiraciones tiene a futuro? ¿Le gustaría volver a ser titular en el Parlamento?

-Hoy yo te decía que hay momentos en la vida. Yo vine de planificar un acceso a lugares de decisión desde una perspectiva de candidaturas personales, pero hoy me imagino integrando un equipo de un presidente del PN.

-¿En 2019?

-Sí.


“No existe una nueva agenda de derechos; lo que hay es el ejercicio de los derechos humanos, que ya los tenemos”

argimon4-El año pasado, con motivo del Día del Orgullo LGBTI, apareció en la fachada del PN el lazo de la diversidad. Algunos blancos se quejaron de que eso implicaba que todo el partido estuviera de acuerdo con el matrimonio igualitario, cuando no es así. ¿Por qué se decidió dar esa señal?

-En la Convención se había votado una minuta que decía que de ser posible, el partido tenía que distinguir en su fachada las conmemoraciones de los distintos días internacionales que hay, o sea que se hizo en cumplimiento de eso. De hecho, este año va a estar el lazo amarillo por el Día Internacional del Niño por Nacer. Nosotros lo que hicimos fue respetar la voluntad de la Convención.

-La agenda de derechos tiene grandes detractores dentro del PN, pero también hay quienes la defienden. ¿Cómo se hace para representar un partido con posturas internas tan diversas?

-Primero –lo aprendí en mi militancia-, el PN respeta el pensamiento de los hombres y de las mujeres libres. Me parece muy importante el planteo de distintos temas y me parecen buenos los debates. El PN representa lo que pasa en la comunidad. La característica del partido es que el intercambio es muy apasionado, nosotros crecemos con esas miradas diferentes, porque de lo contrario sería muy difícil que un partido como el nuestro, con tan pocas veces en el gobierno, sobreviviera 181 años. ¿Por qué eso fue posible? Porque la base del partido y de su militancia es que hay que respetar al que piensa distinto.

-¿De qué lado se encuentra usted en la agenda de derechos?

-Para mí no existe una nueva agenda de derechos; lo que hay es el ejercicio de los derechos humanos. Es decir, me parece que los derechos los tenemos, lo que hay que hacer es ir avanzando en el ejercicio auténtico de los mismos. Creo que hubo temas que la sociedad estaba reclamando que se debatieran y eso se hizo, y desde ese punto de vista me parecen muy bien tanto los que comparto como los que no.

-¿Qué no comparte?

-Yo, por ejemplo, no voté la despenalización del aborto, que fue una de las diferencias con otras parlamentarias.

 

 

Partido Nacional rechaza enfáticamente declaraciones del ex director del BROU Garcia Pintos

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En conferencia de Prensa el Presidente del Directorio del Partido Nacional Luis A. Heber, rechazó enfáticamente declaraciones del ex director del BROU Dr. Pablo García Pintos realizadas en Informativo Sarandí

Escuchalo aquí:

DECLARACIÓN referida al uso de tarjetas corporativas por parte de ex Directores del Banco de la República

 

Resultado de imagen para ESCUDO PARTIDO NACIONAL

Ante  la información publicada por el Semanario Búsqueda, referida al uso de tarjetas corporativas por parte de ex Directores del Banco de la República en representación del Partido, los Dres. Pablo García Pintos y Carlos Rodríguez Labruna

 

El Directorio del Partido Nacional

EXPRESA:

 

  1. Que rechaza enfáticamente las declaraciones del Dr. Pablo García Pintos. El Partido Nacional desconoce el origen de los aportes por él realizados en su condición de Director del BROU, a los que estaba obligado por la Carta Orgánica Del Partido.

 

  1. Que de la investigación sumaria realizada por el Directorio no surgen aportes extraordinarios del ex funcionario, resultando de la documentación de la Comisión de Hacienda solamente los correspondientes a la contribución regular antes mencionada.

 

  1. Que le ha solicitado un dictamen con carácter urgente a la Comisión de Ética, a los efectos de adoptar un pronunciamiento definitivo sobre las conductas de los ex Directores, en el más breve plazo.

 

  1. Que en tal sentido, el Partido Nacional adoptará las medidas que al caso correspondan, sin reparar en la gravedad que las mismas revistan.

 

                    Montevideo, 22 de marzo de 2018

 

El Partido Nacional es el único que crece

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Partido Nacional lidera encuesta.

En la elección nacional de octubre de 2014 los blancos acumularon el 30,9% de los votos. Hoy la encuesta muestra el mismo registro, según Equipos Consultores. Su mayor guarismo en el actual período fue en agosto de 2017 cuando alcanzó al 34% de votantes. 

El senador blanco Javier García opinó que la fotografía que están mostrando las encuestas es positiva para el Partido Nacional. "Estamos en una situación donde hay mucho cuestionamiento al sistema político, donde el descreimiento hacia los partidos y las figuras está creciendo, y en ese escenario la intención de voto de los blancos se mantiene firme. Eso no es poca cosa. Es más que destacable", dijo el legislador del grupo político del precandidato Luis Lacalle Pou.

Para García que las encuestas estén reflejando un descontento con el gobierno y el Frente Amplio es producto del trabajo que ha realizado la oposición como fiscalizadora de la administración pública.

"Se dice que no hay oposición, pero la realidad indica que todos los fenómenos políticos que hacen que el gobierno y el FA estén como está, son producto del trabajo de la oposición y la agenda de la oposición", dijo el senador.

 Abdala: El Partido Nacional es el único que crece

El diputado Pablo Abdala, del sector blanco que lidera Jorge Larrañaga, dijo a El País que la fotografía electoral que se está visualizando es similar a la registrada en 1999 cuando el Partido Colorado derrotó al Frente Amplio en el balotaje.

"En los números está claro que el Partido Nacional se mantiene en un 30 y pico de intención de voto. Pero en términos relativos el partido es el único que crece, ya que el número de indecisos está creciendo y los blancos no pierden intención de voto", dijo.

Ambos dirigentes señalaron que se debe comparar la actual fotografía electoral que marcan las encuestas, con la de hace cinco años. En ese momento del período del gobierno pasado los blancos estaban casi diez puntos porcentuales más abajo que el actual registro de 31%.

 

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